
Había llegado el día esperado, las reserva en el “Cocodrilo Verde” estaban hechas, mi palomita Juli había accedido a ir al concierto a pesar de no saber a qué se dedicaba el Señor Serrano, salí del trabajo y me fui a casa a cambiarme cuando recibo la llamada de Juli, no podría ir pues su viejo se sentía mal y tenía que cuidarlo..diablos, pensé rápido y empecé a llamar pero nadie estaba libre aquella noche, no les había avisado con anticipación, pero la verdad es que a nadie le entusiasmaba el concierto, aquí debo aclarar que la música de Ismael Serrano no suena en los circuitos comerciales del Perú, bueno seguí revisando mi agenda y no veía a nadie cuando me detuve en el nombre de un amigo del que no sabía hace mucho, lo último que supe fue que estaba en EEUU de ilegal, así que llamé para saber de él y grande fue mi sorpresa cuando me respondió , era el “Chino” Chu, mi viejo compañero de batallas quien había regresado al país, él no me podía fallar, y fue asi como quedamos en encontrarnos.
Cuando llegamos al local vimos un tumulto en la puerta, me acerqué a preguntar al encargado, quien me dijo que el lugar se había llenado hace una hora y las reservaciones se habían cancelado todas,,,la puta madre que los remilparió ¡!, no puede ser, no podría ver el concierto, no podía creer mi puta suerte… sin embargo no perdía la fé y nos quedamos con mi amigo ahí parados en la puerta junto a una decena de peculiares personajes quienes me trajeron gratos recuerdos, ahí estábamos, seis chicas de Galicia con pinta de hippies, estaban buenas, una pareja de novios y dos patas más, inmediatamente nos hicimos compinches, las gallegas me hacían recordar a cada momento a mis potrillas, usaban los mismos “tacos” joder para aquí..joder para acá jeje, en eso abren la puerta y la administradora nos pide que nos vallamos porque le obstaculizábamos la puerta, pero nos negamos, en eso llega otra española de la agencia noticiosa EFE con su reportero, ellos si pudieron entrar..”las mismas injusticias de siempre joder!” gritó Patricia una de las chicas españolas, Patricia es morena de bellos ojos marrones y siempre tiene una sonrisa en los labios, una sonrisa que levantaría el ánimo al más triste de los mortales, además tenía esa mixtura de ternura y rebeldía que es tan atrayente.
En ello ya iba a empezar el concierto y a la Administradora del local se le ablandó el corazón al ver a ese grupo de muchachos ávidos por escuchar a su cantautor favorito, nos autorizó a ingresar a “la barra”, que era un ambiente contiguo al del concierto, al menos podríamos escuchar la música, envié al chino a comprar cervezas y el gilazo las trae tibias..chino huevón, nos sentamos en el suelo mientras conversaba con mis ocasionales compinches, me contaron que habían venido a colaborar en una ONG, muy buena gente todas, muy “majas” como dicen jeje, el chino enfermo ya estaba afanando a una de ellas, mientras yo hacía buenas migas con Patricia, quien era además la más pasional de todas, Ismael tocaba “Recuerdo” una de mis favoritas y la cantamos a viva voz, luego vino “Vértigo” y ya estábamos todos abrazados y románticos, en ese momento imaginé que estaba rodeado con mis potrillas cantando, las recordé mucho en verdad.
El Chino se me acerca y me dice “si le sacamos la mierda al vigilante y entramos todos?” ….no chino, no es una tocada Metal le dije. .. el concierto seguía y el chino ya se besuqueaba en el suelo con Esther, en ello Ismael toca “papá cuéntame otra vez” y nos emocionamos mucho, además que la cerveza ya nos había puesto más alegres de lo habitual, nos pusimos de pié y brincamos de alegría, Ismael se despedía pero la gente que estaba adentro le pidió regresara, en ello el de seguridad se larga y aprovechamos para zamparnos en mancha, al fin pudimos entrar al menos para ver el final del concierto, tocó “a las madres de la plaza de mayo” y la cantamos como locos, la gente nos miraba como diciendo “quienes son éstos locos que han entrado?”, luego pude escuchar que se despedía con “dulce historia de amor” que fué la música de fondo ideal para sentir de cerca los labios de Patricia, nos quedamos ahí parados incluso mucho tiempo después que terminara el concierto, hasta que llegó Esther y le dijo que tenían que irse al hotel pues el avión partía temprano hoy día, nos despedimos con la promesa de encontrarnos algún día en algún lugar, otra noche perfecta.
Busqué al chino y nos tomamos otra cerveza mientras comentábamos lo sucedido y de otras cosas.. .hermano sabes que los Violadores tocarán dentro de poco?..ahi estaremos compadre.
