miércoles, noviembre 15, 2017

Hubo un día que lloré por el gol en contra en el último minuto, pero hoy no es ese día...

Hubieron días de goles perdidos increíbles frente al arco, pero hoy no es ese día...

Días que me sentí humillado, burlado, que renegué de Dios y de mis creencias, pero hoy no es ese día...

El no querer ver la televisión, ni escuchar la radio, y rezar porque cada grito del vecino sea por algo positivo que hizo el equipo.... pero hoy no es ese día,

El largo retorno a casa luego de la derrota, la frustración, la incertidumbre, el sentirse inferior y que esto no tenía remedio.... el pensar porqué carajo hago todo esto, si sólo es un estupido partido de fútbol..

No, hoy no es ninguno de esos días... Y ahora luego de muchos años, ver a mi hijo, quien aún no entiende nada de esto, con la camiseta rojiblanca que le pusimos, me observa, sonríe y parece decirme: tranquilo viejo, tu padre, mi abuelo, nos sonríe desde el cielo...