Hace un tiempo me dedicaron un poema, inmerecidamente claro está, era la primera vez que lo hacían y aún no me lo creo, me cuesta pensar que lo hicieron pensando en mi, quizás la autora pensaba en otra persona cuando lo escribió, quizás su inspiración fue otra mejor que éste aburrido ser humano.
Pero bueno ella dijo que me lo dedicaba a mi, y aún recuerdo mi típica y estúpida respuesta de agradecimiento, corta y sin mayor emoción, es que la expresividad nunca fue mi fuerte, soy más bien un tipo parco para muchas cosas, aunque también es timidez, inseguridad o incredulidad.
Por ello a manera de redimirme quiero dedicar éste post a aquel valiente ser humano que me dedicó un poema, que me dedicó su tiempo e inspiración, y que a pesar de no ser Benedetti me conmueve ahora más que entonces, hoy más que nunca, gracias Ojiverde…
Quiero pedirte mi libertad,
cuando me brindaron su ternura
en un beso apasionado.
Desde ese glorioso instante
soy presa de tu voz, de tu sonrisa,
¡Esa sonrisa encantadora!
Esa que me roba el aliento,
la que mi alma atesora.
Continúo recordando aquel momento
cuando tus labios sellaron los míos.
No te asustes, no deliro;
es que aún no te he dicho: he soñado contigo.