viernes, septiembre 11, 2009


Hoy es viernes, cielo gris de invierno limeño, una vida en blanco y negro y la secretaria que me pregunta porqué no regresé ayer al Chifa, si suspiera que no lo hice porque todos allí me llegan al pincho, que se coman mis 50 soles de cuota, yo prefiero mi camita mi madre y su comida casera, ella nunca me falla, yo si le fallo a ella, porque soy un inmaduro y un alpinchista.
Tengo remolinos en el cerebro, quisiera que todo fuese tan simple como conducir, manejar mi vida como lo hago con el timón y correr y reir sin toda la mierda que se cocina a mi alrededor. Sin embargo tu eres mi escape mi salida y mi almohada, me recuesto en ti y siento que el gris es multicolor y las personas son buenas, como lo creí cuando era chico, inocente y tierno.
“Nunca pierdas tu sonrisa de niño”, me dijo Alicia citando a Fellini, no lo pienso hacer, y cada vez que te vea, Claudia, volveré a ser yo sin armaduras, máscaras ni miedos, sólo mi princesa y yo de la mano en el camino