La gente buena no debería morir tan joven, he repetido esa frase muchas veces estos
días...
Soñaba con un milagro, en que te levantarías de esa cama y
te casarías con una buena mujer a la que
amarías como una bestia, y luego seríamos irresponsables e infieles y nos
arrepentiríamos y pediríamos perdón sinceramente… luego tendrías tus hijos y
aprenderían chino pero odiarían el chifa… Y me contarías lo afortunado que
eres, que encima tus negocios van viento en popa… Fabiola también se casó y su esposo te cae
bien… Tu madre vive orgullosa de ti, de lo que eres... tendrías una casa, un
auto y un perro, tus sueños se volvieron realidad, y haríamos parrilladitas de
vez en cuando para que nuestras familias se conozcan y nunca jamás te gustaría
el fútbol…. Y luego recordaríamos los viejos tiempos, la vieja gente, las
viejas promesas…
Hoy adelantaste tu partida, pero sé que desde donde estés,
estarás sonriendo feliz, cuidando a tu familia como siempre lo hiciste…, yo
seguiré un rato más por acá, jodiendo, intentando aprender, y en cada logro te
recordaré, estarás allí de alguna manera, en el sol que ilumine mi rostro o en
la mano que me ayude a seguir…
Hasta siempre amigo Víctor.
