Hoy me pasó que escuché un nombre y una catarata de recuerdos cayeron sobre mi, apenas llegaba del trabajo y trataba de deshacerme del disfraz cuando mi viejo me dijo “te envía saludos La Moza” inmediatamente asocié ese nombre a mi niñez más tierna pero cuando me dijo que su hermano Angelo estaba en Inglaterra mi mente se inundó de melancolía, Angelo era un niño de la calle que estudiaba en un colegio fiscal, desde que llegué al barrio fue uno de los primeros en acogerme como amigo, nos hicimos compinches. Yo, alumno de colegio privado casi pituco veía en Angelo a un niño auténtico, habíamos hecho de la plaza nuestro campo de acción en donde los partiditos de fútbol duraban 5 horas y el número de jugadores siempre era indeterminado, también era el lugar donde nacían los desafíos de canicas, trompos, skate y trepadas a los árboles, el que vencía era héroe por un día, así como las clásicas riñas en donde recibí mis primeras palizas, el enfrentamiento más memorable fue cuando un grupo de niños ricos trataron de apoderarse de nuestra plaza, recuerdo que Angelo me fue a buscar a casa en busca de ayuda, cuando llegamos a la plaza encontré que aquellos niños ricos eran mis compañeros de clase, ellos me vieron y dijeron “tú andas con éstos?” Yo asentí con la cabeza y le dije a Angelo que nos fuéramos y así lo hicimos, en ese instante di gracias por tenerlo como amigo. Sin embargo nunca me voy a perdonar el día en que Angelo fue a buscarme al Colegio, simplemente no lo atendí y dije que no lo conocía, él venía como siempre, medio sucio con su ropa desteñida y su antigua bicicleta, quería que le enseñase mi colegio, pero yo con los complejos propios de la edad lo negué. Al año siguiente su familia se mudó y casi no lo veía, la pandilla de la plaza se fue desintegrando dando paso a nuevas generaciones de niños, el destino me llevaría a Lima en busca de nuevas experiencias y no supe nada más de mi amigo hasta hoy, cuando me enteré con satisfacción que es médico y reside en Inglaterra, suerte mi amigo.
miércoles, mayo 24, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
7 comentarios:
Ufffffff. Esta vez, además de llevarme directamente a Tacna, me has transportado a mi barrio, a mi plaza, a mis amigos, a nuestros juegos, ¡Qué felices éramos!
¿Angelo? Es evidente que lo llevas en el corazón para bien. Forma parte de tu infancia y tus vivencias. Por suerte, parece ser que le va bien en la vida. Aprovecha la oportunidad para retomar el contacto y revivir esos momentos
¡Qué gustazo leerte!
Besos
Como siempre ¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Leyendote yo también he recordado mi niñez y mis amigas de juegos del patio de vecindad de mi casa. Eramos un grupo de lo mas variopinto. De todas las condiciones sociales, hijas de padres funcionarios, militares o simplemente de los porteros de mi edificio. Pero las clases sociales cuando eres niño no importan, es más, yo estaba igual de agusto en el atico de mi portera, una casa pequeña que siempre olía a tocino, que en la casa de la hija del militar. También eramos singulares en cuanto al aspecto, no eramos ninguna lo que se dice guapa, mas bien yo creo que eramos los desechos de la socidad, una tenía una malformación era bajita y con chepa,(pero era la cosa mas flexible que he visto nunca siempre nos ganaba en la goma) otra tenía muchas diotrías y usas unas gafas de culo de vaso de lo mas feo (pero a la hora de jugar al tira soga tenía una fuerza increible), otra tenía sindrome down, pero como era mayor que nosotras e iba a un colegio especial donde había aprendido muchas cosas no nos dabamos cuenta de que era diferente. Ahora que lo pienso era realmente increible su integración. Yo la adoraba. (fue quien me enseño a patinar) Y yo siempre con mis dichosas botas por mis pies planos ( como las odiaba pero que bien venían a la hora de dar patadas al balón). En cuanto a los respetos humanos, el avergonzarse de un amigo, yo no tengo recuerdos de ello y mira que eramos un grupo para salir corriendo del susto. Supongo que para mi eran mis amigas, yo las quería y no me importaba que los demás pensaran lo que fuera. Lo que si recuerdo es que hace poco me encontre con mi amiga la cheposilla,yo estaba con unos amigos, y ellos se quedaron alucinados de que yo la quisiera tanto y que la tratara como si la chepa no existiera, y es que en realida la chepa para mi no exitía, ni su deformidad. Ellos si tenían respetos humanos y clasismo yo afortunadamente no. Y doy gracias a Dios de haber tenido unas amigas tan especiales. Me enseñaron realmente que la clave para la tolerancia es el amor.
Sí, esas emociones nos acompañarán siempre. La punzada de orgullo la sentimos todos en algún momento, pero forma parte de nuestro aprendizaje el actuar así y tener la oportunidad de arrepentirnos. Es bueno para nuestras almas blancas la toma de conciencia. Sentir que somos pequeñitos también puede ser sublime.
TQM
yo me acercaba más al grupo de los impresentables, mis padres no tenían mucho dinero, y mis compañeros de infancia eran caddies en el campo de golf donde yo pasaba los fines de semana para sacar dinero y dárselo a mi madre...
pero se ve que angelo supo aprovechar sus recursos
yo también me alegro por él
Muchas gracias por sus comentarios Epoptek y Katinussa también visitaré sus blogg, yo aún soy novato en ésto,
besos a tod@os.
Very pretty site! Keep working. thnx!
»
I really enjoyed looking at your site, I found it very helpful indeed, keep up the good work.
»
Publicar un comentario