jueves, junio 22, 2006

Joyita


Me detengo un momento...
Abro mi pecho…
Saco mi corazón…
Abro mi corazón...
Guardo mi joyita…
Cierro mi corazón…
Lo guardo en mi pecho...
Cierro mi pecho…
Sigo mi camino…

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿hay joya más preciada que un corazón latiendo lleno de vida y amor?

Todas las cosas pierden su valía cuando no llegan a nuestro corazón y lo hacen latir de emoción.

Susy dijo...

Si, es un contínuo no parar con eso que nos da vida.
Hermoso.

Besos

Ulises dijo...

las joyitas que le dan combustible al corazón

Anónimo dijo...

Creo que tengo suerte, además de latir con fuerza, mi corazón es un tesoro plagado de joyas que me regalan a diario.
Besos