miércoles, junio 21, 2006

Y regreso a Tacna 2




Camino por tu plaza de Armas, y miro la pileta, el Arco, tu catedral, un niño quemado por tu sol me ofrece queso helado, mientras otro desea echarle grasa a mis zapatos negros, me siento en la vieja banca de madera pintada de verde oscuro, bajo una de las cuatro palmeras que flanquean el imponente asta donde año tras año se iza el inmenso pabellón rojo y blanco luego de haber sido paseado en procesión por la avenida San Martín, entonces recuerdo cuando veía pasar aquella enorme bandera, subido en el balcón de mi tía Irma, abarrotado de gente, le lanzábamos buganvillas en cantidades, una lluvia de flores que cubre toda la avenida en un espectáculo sin igual, son imágenes que nunca borraré de mi mente, como tampoco a las mujeres que la cargan en ordenadas filas, son mujeres valerosas algunas muy ancianas que lucharon durante la guerra del Pacífico, pidiendo piedad para sus heridos durante el “repase” del enemigo,….es un sol jefe, me dice el niño de la grasa, le pago y continúo caminando, llego al viejo foto estudio de mis padres, donde aprendí a revelar fotos en el cuarto oscuro, me gustaba ver como el papel blanco sumergido en aquella solución de ácido iba formando imágenes de personas en blanco y negro, también las empanaditas con Orange Crush a las once de la mañana, ahora en su lugar han construido una carnicería de nombre olvidable. Camino apenas una cuadra hasta llegar a la avenida Bolognesi de lisas losetas blancas, en donde patinaba con mis hermanas, debe haber sido lo único que hicimos juntos en nuestras vidas, estaban la casa de mi abuela, de mi amigo Juan Carlos, la del dentista carnicero y la heladería Piamonte donde mi padre nos compraba helados todos los domingos, cuantos lugares que ya no están, mi ciudad ya no es la de antes, y sigo caminando por ella en busca de algo que permanezca como lo recuerdo, llego a mi antiguo barrio, la plaza con el monumento al medio, y el árbol que me gustaba trepar en el verano, mi antigua casa de tres pisos permanece aún imponente, su entrada cubierta de flores y el árbol de ciruelas que solíamos cosechar, ahora la habitan otras gentes, otros perros, la estarán cuidando bien? Me pregunto, entonces veo una imagen que me hace retroceder 16 años, es Liliana, mi princesa, nos vemos y dudamos en acercarnos, está más bella que en mis recuerdos, me acerco y le pregunto por su vida.. esposo, dos hijos, y dedicada a su hogar, ella me pregunta si cumplí mis sueños…aún no conocí el África y estudié Economía en lugar de Arquitectura, no conocí el amor de mi vida, o eso creo, tomamos un par de inca colas en una bodega nueva y nos despedimos. Partí de Tacna pensando que sólo mis sentimientos son como los recuerdo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso relato que recuerda a las imágenes asomadas en el papel con tu líquido revelador. Parece que no están y poco a poco las ves aparecer. Como tus sentimientos en tus recuerdos. Siempre dentro de tí esperando que los desveles.

Gracias por el cuento, delicioso.
Greta

Anónimo dijo...

RECUERDOS

VIDA PASADA QUE NO VOLVERA
LLANTOS Y RISAS,
LUNAS Y ESTRELLAS
MARES Y BRISAS
SUEÑOS DE CRISTAL.

COMO EL AGUA DEL RIO QUE CORRIENDO VA
PASAN MIS RECUERDOS Y SOLO LA MENTE LOS PUEDE GUARDAR.
QUIERO RECORDARLOS, QUIERO RETENERLOS PERO NO SOLTARLOS PORQU ESE PUEDEN MARCHAR,

RECUERDOS VIDA PASADA QUE NO VOLVERA
LLANTOS Y RISA
NOCHES Y ESTRELLAS
DIAS FELICES SUEÑOS DE CRISTAL.
RECUERDOS VIDA PASADA QUE NO VOLVERA.

ME TRAJISTE A MI MEMORIA ESTA POESIA Y ME RECORDASTE LA CANCION DE "CARAMELO".

Anónimo dijo...

Precioso!!
Uffff, yo también recuerdo tiempos que me resultan muy pasados, debe ser que me hago mayor. Parece que todo se pierde, pero no es así, solo cambia. Si lo vives en cada momento permanecerá siempre en tu memoria tal como fue.
Gracias, tu paseo por Tacna me ha abierto la memoria
Besos