Valery sollozaba en mis brazos intentando desfogar toda la rabia y decepción que contenía en su alma, yo sólo la abrazaba fuerte y en silencio, de pronto levanta la mirada y con sus ojos vidriosos en los míos me dice “…Tito me gustas tú…”, era el momento por el que había esperado todo aquel verano, Valery la chica más noble y tierna de la facultad, la chica a la que consideraba mi mejor amiga y quien a la vez era la novia de mi amigo Luis, se me declaraba y yo en aquel momento no supe qué responder…
Hacía un año había conocido a Valery, recuerdo cuando me le acerqué en la biblioteca, ella era muy diferente entonces, tímida, recatada, me le acerqué y pregunté si era la novia de Luis, me dijo que si, y luego empezamos a hablar de todo, poco a poco nos fuimos dando cuenta lo afines que éramos para muchas cosas, veíamos los mismos programas de TV, escuchábamos la misma música, y nos gustaban las mismas causas perdidas, entonces nos hicimos buenos amigos, hecho que se acrecentó cuando tuve que mudarme muy cerca de su casa, recuerdo que todas las noches tomábamos el bus en la Universidad y nos íbamos juntos, ella se recostaba en mi hombro y yo la abrazaba, cerrábamos los ojos para descansar luego de una larga jornada de estudio y juegos, la acompañaba a casa casi todas las noches ya que a su novio le daba pereza hacerlo, “ese imbécil no se la merece” me repetía a mi mismo cada vez que me despedía con un beso en la mejilla.
Sin embargo Luis había sido un buen amigo, juntos logramos pasar las materias más complicadas y solíamos charlar durante horas acerca de nuestros planes y sueños futuros, también de fútbol y mujeres claro está, él tenía una gran confianza en mi y todas las noches me encargaba a que acompañase a Valery hasta su casa, yo lo hacía gustoso pues la quería mucho y sin darme cuenta que poco a poco me fui enamorando de aquella mujer, de la que desgraciadamente sólo podía ser su amigo.
En mi interior sólo deseaba que Ellos terminasen para declararle mi amor a Valery sin sentimientos de culpa, no quería traicionar a Luis, a pesar que sabía que era un idiota que no se la merecía, algo dentro mío me decía que no era correcto, entonces decidí esperar, al acecho…
Aquel día ambos habían peleado en plena facultad, por ello cuando vi a Valery entrar a la biblioteca con los ojos rojos y el alma destrozada, no dudé en acercarme y acompañarla, le pregunté que sucedía y me lo contó todo, llorando, yo la acariciaba cuando levantó su cabecita y me dijo aquello con lo que soñé tantas noches, le gustaba a Valery y apenas podía caber en mi tanta felicidad, pero como contaba, no supe qué decir, todos los discursos muchas veces ensayados se habían borrado de mi mente, me encontré vacío de ideas y palabras, recuerdo que sólo dije una idiotez “…no creo…” , ella me volvió a repetir “…Tito en serio me gustas tú…”, en aquellos segundos pude ver a mi amigo Luis, el tipo bueno con quien tanto había conversado, pude ver su rostro triste y lleno de odio hacia mi… entonces le dije a Valery “…Pero Luis te quiere mucho, deberías pensarlo…”, ella bajo la cabeza, secó sus lágrimas y se fue.
Al día siguiente ella y Luis volvieron a ser novios y yo volví a estar sólo, deseando a Valery como nunca y repitiéndome una y otra vez “Tito eres un imbécil”…
Hacía un año había conocido a Valery, recuerdo cuando me le acerqué en la biblioteca, ella era muy diferente entonces, tímida, recatada, me le acerqué y pregunté si era la novia de Luis, me dijo que si, y luego empezamos a hablar de todo, poco a poco nos fuimos dando cuenta lo afines que éramos para muchas cosas, veíamos los mismos programas de TV, escuchábamos la misma música, y nos gustaban las mismas causas perdidas, entonces nos hicimos buenos amigos, hecho que se acrecentó cuando tuve que mudarme muy cerca de su casa, recuerdo que todas las noches tomábamos el bus en la Universidad y nos íbamos juntos, ella se recostaba en mi hombro y yo la abrazaba, cerrábamos los ojos para descansar luego de una larga jornada de estudio y juegos, la acompañaba a casa casi todas las noches ya que a su novio le daba pereza hacerlo, “ese imbécil no se la merece” me repetía a mi mismo cada vez que me despedía con un beso en la mejilla.
Sin embargo Luis había sido un buen amigo, juntos logramos pasar las materias más complicadas y solíamos charlar durante horas acerca de nuestros planes y sueños futuros, también de fútbol y mujeres claro está, él tenía una gran confianza en mi y todas las noches me encargaba a que acompañase a Valery hasta su casa, yo lo hacía gustoso pues la quería mucho y sin darme cuenta que poco a poco me fui enamorando de aquella mujer, de la que desgraciadamente sólo podía ser su amigo.
En mi interior sólo deseaba que Ellos terminasen para declararle mi amor a Valery sin sentimientos de culpa, no quería traicionar a Luis, a pesar que sabía que era un idiota que no se la merecía, algo dentro mío me decía que no era correcto, entonces decidí esperar, al acecho…
Aquel día ambos habían peleado en plena facultad, por ello cuando vi a Valery entrar a la biblioteca con los ojos rojos y el alma destrozada, no dudé en acercarme y acompañarla, le pregunté que sucedía y me lo contó todo, llorando, yo la acariciaba cuando levantó su cabecita y me dijo aquello con lo que soñé tantas noches, le gustaba a Valery y apenas podía caber en mi tanta felicidad, pero como contaba, no supe qué decir, todos los discursos muchas veces ensayados se habían borrado de mi mente, me encontré vacío de ideas y palabras, recuerdo que sólo dije una idiotez “…no creo…” , ella me volvió a repetir “…Tito en serio me gustas tú…”, en aquellos segundos pude ver a mi amigo Luis, el tipo bueno con quien tanto había conversado, pude ver su rostro triste y lleno de odio hacia mi… entonces le dije a Valery “…Pero Luis te quiere mucho, deberías pensarlo…”, ella bajo la cabeza, secó sus lágrimas y se fue.
Al día siguiente ella y Luis volvieron a ser novios y yo volví a estar sólo, deseando a Valery como nunca y repitiéndome una y otra vez “Tito eres un imbécil”…
6 comentarios:
A veces en la vida uno pierde oportunidades y se pregunta si aquello por lo que se decidió fué lo correcto.Tu decidiste en aquel momento decir que no creias que a ella le gustases,o simplemente fué una manera de autoconvencerte de que esa chica ya estaba ocupada por aquel que era tu amigo.Fué un acto reflejo de amistad y eso dice mucho de ti,respetaste a tu amigo y eso es lo verdaderamente importante,aunque en realidad te estubieses muriendo por los huesos de Valery.Solo el destino sabe que hubiese ocurrido si te hubieses lanzado diciendole también que te gustaba.Todos hemos perdido en la vida esas oportunidades,solo hay que saber como remediarlo en el futuro para no sentirnos mal en otras situaciones parecidas.
Besos
Pasó de largo ante la oportunidad de su vida luego, tú no eras para ella y ella no era lo que necesitas...
Ahí fuera te espera lo inconmesurable, no pierdas tu oportunidad.
Campanitas.
md=8
Creo que hiciste lo correcto. Las mujeres son complicadas, te dicen que te quieren y al día siguiente se va con otro. Si le hubieras dicho algo seguramente te habría acabado dejando y te habrías traicionado a ti mismo. Si hubiera estado interesada en ti no habría arreglado las cosas con el novio tan rápido. Cuando una mujer se propone algo nada ni nadie se lo impide.
Con el tiempo me di cuenta que ella no hubiese sido lo mejor, quizás en el momento si, pero ahora no, por ello no me arrepiento de mi decisión.
héc
Espero que algún día encuentres la mujer que deseas
Un amor salpicado de desencuentros. Cuando las cosas suceden así, nunca se sabe que habría pasado...
Ulises, fíjate que de todos los amores de los que nos has hecho partícipes guardas siempre un cariñoso recuerdo y eso dice mucho de ti.
Gracias
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