jueves, marzo 08, 2007

Luchito es un buen chico, ingenuo y sumiso, es el único en la oficina que me dice “Don Héctor”, no me agrada me llame así y se lo he dicho…

(me hace sentir viejo)

Yo le llamo por su nombre aunque los demás le llamen “Tontin”, “pelota con ojos” o “ropero de dos puertas”…

No me agradan los apodos ofensivos…

Quizás porque de chico me pusieron apodos ofensivos también. El ser un muchacho tranquilo y callado me hizo blanco a veces de epítetos de los más variados, desde “baboso” hasta “el muerto”….

Me sentía mal cuando me lo decían..

A veces lo soportaba, tener correa le dicen, pero otras veces respondía de manera agresiva, incluso con golpes….

Recuerdo una vez cuando subí a un bus lleno de compañeros de escuela, y me empezaron a joder llamándome por mi apodo, me sentí sólo, eran muchos contra mí,

Quería matarlos a todos,

todo empeoraría cuando la chica que me gustaba también subió al bus, recuerdo su mirada entre sonriente y compasiva…. Desde aquella vez no me gustó más…

en venganza al día siguiente llegué más temprano que nunca a la escuela y tiré los cuadernos de casi todos al sanitario lleno de mierda….. luego me escondí, jamás supieron quién fue, mi venganza estuvo consumada.



Luchito me pide una firma….

(esta vez no me llamó Don Héctor)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Recuerda a la fiera leona, ella también se defendía.

Me gustas "baboso" o "nuerto", tienes el alma blanca

Anónimo dijo...

me faltaban las garras y melena de leon, en el resto casi iguales
el muerto

Anónimo dijo...

Yo de niña también fuí blanco de insultos y de burlas,con los años me di cuenta que lo hacían porque veían algo en mi inusual. Alguien me dijo una vez que cuando era pequeña tenía mucha luz en todo mi ser,quizás por eso pretendían apagarmela. Ahora no me cambio por ninguno de aquellos imbéciles que me insultaban...
Un beso