
El partido iba empatado a uno y yo sigo empatando en la vida, el frío cemento de la tribuna norte del mítico Estadio Nacional me sirve como plataforma de observación y descanso de mis pensamientos,
la tarde es fresca, ideal,
abajo unos hombres corren tras un balón y yo los observo al lado del camino, como siempre, nunca quise correr, sólo oler y respirar, aunque allí huela a sudor, es una tribuna popular y la gente no le interesa oler bien, sólo a mi…
y allí en mi inmensa soledad imagino su olor, ella jamás estaría en un lugar como éste, yo no lo permitiría, ella es de balcones frente al mar y sol al atardecer, de comida Light y poca televisión, de sandalias pequeñas y peladillas dulces….
Gol del Muni, lo grito fuerte y de pié, como sacando toda la mierda de la semana de mi pecho, me vuelvo a sentar y el hombrecillo de mi costado me pregunta cuánto falta…. 10 minutos le digo, esos cagones no nos ganarán…
de repente mi mirada se pierde en el verde césped sintético de la cancha, pienso en verde ya no en azul, los de la tribuna opuesta celebran, han empatado y no me di cuenta, otra vez a sufrir….
Varios meses habían pasado desde la epopeya de San Marcos, cuando logramos el ansiado asenso, hoy el Muni amenaza con descender de nuevo…..
mi vida es como el Muni, sufriendo para subir y peligrando con bajar a cada momento,
a partir de ahora es una lucha constante hasta el fin de año, en que logremos el milagro de mantenernos en la categoría, y yo luchando con no bajar más… el Muni quizás lo logre…
yo? Quién sabe….
la tarde es fresca, ideal,
abajo unos hombres corren tras un balón y yo los observo al lado del camino, como siempre, nunca quise correr, sólo oler y respirar, aunque allí huela a sudor, es una tribuna popular y la gente no le interesa oler bien, sólo a mi…
y allí en mi inmensa soledad imagino su olor, ella jamás estaría en un lugar como éste, yo no lo permitiría, ella es de balcones frente al mar y sol al atardecer, de comida Light y poca televisión, de sandalias pequeñas y peladillas dulces….
Gol del Muni, lo grito fuerte y de pié, como sacando toda la mierda de la semana de mi pecho, me vuelvo a sentar y el hombrecillo de mi costado me pregunta cuánto falta…. 10 minutos le digo, esos cagones no nos ganarán…
de repente mi mirada se pierde en el verde césped sintético de la cancha, pienso en verde ya no en azul, los de la tribuna opuesta celebran, han empatado y no me di cuenta, otra vez a sufrir….
Varios meses habían pasado desde la epopeya de San Marcos, cuando logramos el ansiado asenso, hoy el Muni amenaza con descender de nuevo…..
mi vida es como el Muni, sufriendo para subir y peligrando con bajar a cada momento,
a partir de ahora es una lucha constante hasta el fin de año, en que logremos el milagro de mantenernos en la categoría, y yo luchando con no bajar más… el Muni quizás lo logre…
yo? Quién sabe….
Pd. Quiero volar
1 comentario:
y yo... y yo quiero volar contigo
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