viernes, febrero 15, 2008

Viaje a Huaráz




Cuando tomé el vuelo rumbo a Huaráz, lo hice con cierto temor, el jefe había decidido acompañarme y de esa manera evaluar mi desempeño de alguna manera, había preparado mi exposición, los conceptos, mi postura, pero nada me había preparado para lo que allí me tocaría vivir….


Día 1


Huaráz nos recibe con un sol esplendoroso y el clima seco tan distinto a la humedad limeña a la que estoy acostumbrado, una ciudad de clima privilegiado encajada en el medio de un callejón natural de montañas verdes y nevados imponentes, con el cielo más azul que haya visto en mi vida parecía ser un día perfecto.


Llegamos a la Agencia del Banco donde nos recibía un afanoso Administrador dispuesto a dejar una buena impresión a como diera lugar.

Tenían listo el local y el proyector, pero no había llegado nadie aún, eso me puso un tanto inquieto, vendrá alguien? Me preguntaba, entonces preparé mis papeles, y conecté el usb, puse algo de música ambiental, mientras mi jefe optó por ir a recorrer la agencia, yo me senté a esperar…


La gente empezó a llegar por cuentagotas, ya eran 5 alcaldes y había, pasado 45 minutos de la hora pactada, por lo que opté por empezar con lo que había. Con la seguridad que me daba el conocer mi tema, empecé la exposición con naturalidad y solvencia, sin embargo esperaba que el jefe entrase en cualquier momento por la puerta con sus ojos inquisidores y aires de superioridad. Es así que a mitad de la exposición entró el jefe con toda su tromba y se sienta adelante, a observarme, yo pasé saliva y continué mi exposición, como dispuesto a afrontar el reto que se me presentaba, expuse como lo haría el mejor de lo oradores del parlamento, tanto que al final de la misma el jefe me dijo que lo había hecho “muy bien”. Había pasado el primer obstáculo con éxito y ello me daba seguridad para lo que vendría más adelante.


Otra buena exposición así como visitas a algunas autoridades completarían un día en el que además probaría por primera vez Cuy, un animalito parecido al hámster que se sirve en el plato panza arriba y con papas. La presentación del plato es chocante, pero no deja de ser sabroso...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro que todo fuese bien en tu viaje, eres una persona tranquila y capáz de soportar tensiones de ese tipo.

La foto es preciosa.

Un último saludo.

Anónimo dijo...

Sabes,la impresión tuya del viaje a Huaraz, me reafirma en la percepción de que nada sale como se prevé. Planeamos, nos inquietamos y siempre, cuando te enfrentas al fantasma, se disipa y sale como nunca pensamos. Ni siquiera la vida, y si no, fijate en el pobre cuy, postrado en un plato y en el deliado cuello de una dama, hecho bolitas de pellejo.

Un beso y bon profit¡¡