
Tus ojos inocentes ya no mirarán el vacío, aquel en el que veías a gentes de almas puras y transparentes montadas en caballos de colores. Cuando hablé contigo (porque sólo fue una vez en mi vida) sentí que también las podía sentir, desde tu punto de vista tan particular, las casas no eran cerradas, sino abiertas, y dentro de ellas podías encontrar juguetes y chocolates y jugabas a tu antojo, sin limitaciones, aquellas que te imponía la gente “normal”.
Cuánto me hubiese gustado tener una relación más estrecha contigo, acompañarte un día a la playa o a la feria, pasear por el parque Kennedy y empacharnos con algodones rosados y manzanas acarameladas, regalarte un globo del ratón miguelito o las superpoderosas, o simplemente mirar en la tele los dibujitos que tanto nos gustan y divierten, porque yo al igual que tu tengo espíritu de niño, ese espíritu que espero no perder nunca en mi vida.
Gracias por tu inocencia, tu sencillez y sobre todo por haber sido diferente hasta el último.
Paula mi querida sobrinita, se fue a los veinte pocos años, ella nunca pudo ver el mundo como lo vemos nosotros, y es mejor así. La maldita gripe AH1N1 fustigó su frágil cuerpo y hoy su alma ya está en el cielo en donde quizá encuentre todo aquello que siempre creyó ver con sus ojos de ángel. Te recordaré por siempre.
Cuánto me hubiese gustado tener una relación más estrecha contigo, acompañarte un día a la playa o a la feria, pasear por el parque Kennedy y empacharnos con algodones rosados y manzanas acarameladas, regalarte un globo del ratón miguelito o las superpoderosas, o simplemente mirar en la tele los dibujitos que tanto nos gustan y divierten, porque yo al igual que tu tengo espíritu de niño, ese espíritu que espero no perder nunca en mi vida.
Gracias por tu inocencia, tu sencillez y sobre todo por haber sido diferente hasta el último.
Paula mi querida sobrinita, se fue a los veinte pocos años, ella nunca pudo ver el mundo como lo vemos nosotros, y es mejor así. La maldita gripe AH1N1 fustigó su frágil cuerpo y hoy su alma ya está en el cielo en donde quizá encuentre todo aquello que siempre creyó ver con sus ojos de ángel. Te recordaré por siempre.
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