Me gusta el fútbol, verlo en la tele, oírlo en la radio, no jugarlo, soy malo jugando fútbol…
Ser aficionado al fútbol en el Perú es una tortura, yo digo, qué fácil es ser hincha del fútbol en Brasil, España, Inglaterra, etc, eso lo puede hacer cualquiera, sólo te sientas o te reúnes con tus patas a celebrar, a preguntarte por cuánto ganamos hoy, es como que tu viejo sea millonario y te arregle la vida, sin los problemas que tenemos que pasar los demás…
En fin como aficionado al fútbol peruano me he ganado las más severas críticas, la clásica es, “¿porqué apoyas a esos borrachos, fracasados, mujeriegos, buenos para nada?”, otra fuerte es, “¿Por qué ves fútbol peruano, mejor ve las ligas europeas, allí si juegan buen fútbol”… y no niego que sea verdad, el fútbol peruano tiene mil y un males, de los que quizá nunca se espabile, por eso cuando me dicen eso me quedo en silencio, o apenas digo con voz bajita, casi temerosa, “me gusta porque es mío”… el sentido de pertenencia es importante en la vida, uno debe saber de dónde viene para saber a dónde va, por ello me llega cuando veo personas que apoyan a otras selecciones y dicen: “en el mundial apoyo a Brasil porque son latinos”, o “en la final apoyo a España porque hablan nuestro idioma”, incluso se ponen camisetas y pintan las caras con colores de equipos extranjeros, sobre todo aquellos peruanos residentes en el exterior, quienes “adoptan” nuevos colores, nuevo acento al hablar, pucha qué atorrantes que son….
Hoy vi un partido de la selección peruana ante Canadá, vi la pared que construyeron Ramírez, Farfán y Tragodara para el segundo gol de la blanquiroja, y se me cayó una lágrima, no grité el gol, no alcé los brazos ni dije nada, sólo se me escapó una lágrima de emoción, el relator dijo “el fútbol peruano es una pared”, y recordé la pared de Miflin, Cubillas y Sotil ante Bulgaria en el 70, lo vi en video porsiaca, y comprendí que así es, el fútbol peruano es el toque corto vertical que construyen una pared capaz de destruir cualquier defensa, es lo que Don Sergio quiere, recuperar la pared peruana, porque es la jugada que todos intentamos alguna vez, la que nos maravilló, la que construye los más bellos goles…
Pues yo moriré en mi pared, sólo o acompañado, quiero ver más lágrimas en mi rostro cuando las vea construirse otra vez, pero acompañadas de un fervoroso grito de gol… el gol que construya el sueño de la clasificación a un mundial.
sábado, septiembre 04, 2010
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